Vacaciones y licencia por enfermedad: cómo se acumulan
Dos personas en la misma oficina pueden acumular vacaciones a ritmos distintos, y las dos tener razón. Entender por qué es la clave para saber cuántos días realmente tienes.
La acumulación es mensual, no anual
Las licencias no aparecen completas el 1 de enero: se acumulan mes a mes. Si acumulas 1.25 días de vacaciones al mes, a mitad de año llevas 7.5 días, no 15.
Eso también significa que si te vas del empleo a mitad de año, lo acumulado hasta ese momento es lo que cuenta.
Qué es un mes cualificado
No todos los meses cuentan automáticamente. Para que un mes acumule hay que haber trabajado un mínimo de horas dentro de ese mes.
Si tuviste un mes de pocas horas — reducción de jornada, licencia sin sueldo, entraste a mitad de mes — puede que ese mes no cualifique. Al calcular tu balance, cuenta solo los meses que sí llegaron al mínimo.
Por qué tu tasa puede ser distinta
La tasa de acumulación que aplica depende de varios factores a la vez: cuándo te contrataron, el tamaño del patrono, tus años de servicio y si tu puesto es exento o no exento.
Por eso un compañero con más años puede acumular más rápido que tú haciendo el mismo trabajo. La fuente confiable para tu caso es tu contrato, tu convenio colectivo o el manual de empleado — no lo que acumula el de al lado.
Topes, arrastre y pago al salir
Muchos patronos ponen un tope: llegado cierto balance dejas de acumular hasta que uses días. Otros permiten arrastrar un máximo al año siguiente y pierdes el resto.
Al terminar el empleo, el balance de vacaciones acumulado y no usado suele pagarse. La licencia por enfermedad no siempre recibe el mismo tratamiento.
La calculadora de licencias no modela topes ni arrastre: te da la acumulación limpia para que la compares con lo que dice tu patrono.